Entrega I
En cualquier cita a ciegas se dan situaciones que no suelen darse en una cita normal. La mujer por lo general cuida mucho las apariencias, se mide en lo que dice, sus movimientos, juega con su mirada, sus manos, los labios, etc. Está todo muy fríamente calculado y a la vez en perfecta coordinación….y además procuramos que quede lo más natural posible.
Los hombres, sin embargo, si hay algo que debemos reconocerles es que ponen sus cartas sobre la mesa de entrada. No simulan, son como se muestran. Podríamos decir entonces que son más honestos que nosotras en esa situación específica.
Ahora bien, a veces suele pasar que las primeras citas terminan siendo un verdadero fiasco, porque de tan poca simulación podemos encontrarnos con cosas como estas:
- El Alzado: Este muchacho no medirá el funcionamiento aparentemente independiente de sus ojos. No puede ni por un segundo sacar la mirada de tu escote y no importa lo que hagas, nada va a sacarlo de ahí. Podes hablar de lo que sea, puede que incluso preste atención al 60% de las cosas que decís, pero su mirada está enfocada en un punto fijo….inamovible…estático.
En este caso, muchos podrán preguntar “y para qué usas escote si te molesta que te lo miren?”, para empezar si lo uso es porque me gusta y no me molesta la mirada, pero tampoco abusen…me gusta también que vean que detrás de la remera, hay una persona, vio?. Además El Alzado no sacaría la mirada ni aunque estuviéramos vestidas de carmelitas descalzas… y en tal caso seguramente lo que hacen sus ojos es intentar imaginar lo que la vestimenta no revela, ergo esa pregunta está de más.
- El Psico-Meloso: Este tipo de hombre es el que denota una clara carencia de afecto y por lo tanto lo busca en los momentos equivocados. Si pide pizza por teléfono y la que atiende su pedido es mujer, puede hasta terminar la conversación con un “besos, hermosa”. En este caso, no terminaste de pedirte el trago que automáticamente “se le escapan” las palabras Mi amor, Cielo, Hermosa, Vida….como si fueran novios de toda la vida. Esta debe ser la actitud más molesta que puede tener un tipo en una primera cita, y tal vez la que más nos dice – a gritos- que NO VA A HABER UNA SEGUNDA.
Agradecemos de todo corazón que sean honestos…pero si te identificas con alguno de estos casos, por favor, trata de simular un poco…aunque sea en la primera…
Este segmento continuará....hay mucha tela para cortar....